La noche

Te amo en las más oscuras horas;

Cargada viene de otros horizontes,

Arropándonos con su manto negro.

Empero.

Te espero.

En silencio

Te espero.

Con ese puñado de letras muertas,

Hambriento de tu encanto

me hago tu único habitante.

Pinceles y Sombras.

Pendido en el tiempo
Restauro  el universo de azules;
Enciendo las lumbres
En el ansia de saber si existo.
La luz atónita  refleja. ¡Que soy!
Detrás de mí la sombra agita.
Tembloroso crezco en el espacio
Frente al vasto infinito,
Y ese negro enmudecer que
Asomaba el llanto,
Armoniza de verde el canto,
Predice arcoíris de gracia.
Brota el ritmo y danzan las voces.
¡por qué es ahora, y no fue antes?
Desde tiempos remotos hasta hoy,
No me había detenido a escuchar
entre el ruido lacerante,
el arrullo armónico de tu voz;
Que inefable produce el viento.

Tres palabras

Hay tres palabras que yo quisiera
grabar en tu alma con un cincel
porque ellas guardan verdad severa
y en la amargura destilan miel.

Ten Fe. si a veces tu barco vuela
del viento en alas de sirte en pos,
jamás olvides que en todo vela
la siempre inmensa bondad de Dios.

Ten Esperanza. si hoy nubes negras
manchan tu cielo con su abenuz,
verás mañana como te alegras
pues tras la noche viene la luz

Ten Amor. y ama no a seres solo
sino a tu hermana la humanidad;
a todos ria de polo a polo,
el sol fecundo de piedad.

Cree, Espera y Ama. que en la tristeza
repitas esto cual fiel oración.
Son tres palabras de fortaleza
en los desmayos del corazón.

(Tres palabras – versión nuestra)
Johan Friedrich Von Schiller

Crisis

Nos deshabitamos los huesos

ofreciendo nuestra carne al mejor precio.

Y cada día estamos más lejos de saber

quién está detrás del cielo.

Extrañamente adheridos

a las voces que no nos pertenecen,

al silencio que debiéramos

romper con nuestras propias voces.